El mundo más allá de mis ojos: Pacto entre caballeros, Joaquín Sabina

domingo, 14 de junio de 2015

Pacto entre caballeros, Joaquín Sabina

Pacto entre caballeros es otra historia contada en forma de canción que merece la pena escuchar al detalle, ya que ninguno de sus fragmentos es tiene despercicio. Sabina, según cita en el tema, habría prometido escribirla a sus "atracadores", protagonistas de la historia.

Personalmente no conocía la veracidad de la letra de Pacto entre Caballeros aunque sí sentía curiosidad cada vez que la escuchaba. Pues bien, buscando en la web encontré este fragmento de una entrevista para el diario El Mundo en el año 2005, en el que le preguntaban por la existencia de los nombrados "caballeros":

Lo del "pacto entre caballeros" no sólo fue verdad sino que me pasaron dos episodios parecidos en la misma semana que reduje a una canción. Sólo inventé el final porque nunca volví a verlos. El puticlub era cojonudo, pero yo, aunque no lo parezca, soy un caballero.

Así que la sinopsis de Pacto entre caballeros se basa en que Joaquín Sabina es atracado por tres hombres pero, lo que parecían ser tres chavales a los que les bastaba con su reloj y algo de dinero, se convertirían en unos compañeros mucho más amigables para la movida noche que les estaba esperando, después de que uno de ellos le reconociera en la mítica estrofa:

"oye, colega, 
te pareces al Sabina ese que canta."

Y como siempre, aquí os dejo el vídeo (el paso de los años es, cuanto menos, irrebatible) y a continuación la letra, obtenida de Musica.com:




No pasaba de los veinte 
el mayor de los tres chicos 
que vinieron a atracarme el mes pasado. 

"Subvenciónanos un pico 
y no te hagas el valiente 
que me pongo muy nervioso si me enfado." 

Me pillaron diez quinientas 
y un peluco marca Omega 
con un pincho de cocina en la garganta, 
pero el bizco se dio cuenta 
y me dijo -"oye, colega, 
te pareces al Sabina ese que canta." 

Era un noche cualquiera, 
puede ser que fuera trece, 
¿qué más da? pudiera ser que fuera martes. 
Sólo se que algunas veces 
cuando menos te lo esperas 
el diablo va y se pone de tu parte. 

-"Este encuentro hay que mojarlo 
con jarabe de litrona, 
compañeros antes de que cante el gallo"- 
-"tranquilo, tronco, perdona, 
y un trago pa celebrarlo"- 
los tres iban hasta el culo de caballo. 

A una barra americana 
me llevaron por la cara, 
no dejaron que pagara ni una ronda, 
controlaban tres fulanas 
pero a mi me reservaban 
los encantos de "Maruja la cachonda". 

Nos pusimos como motos, 
con la birra y los canutos 
se cortaron de meterse algo más fuerte; 
nos hicimos unas fotos 
de cabina en tres minutos..., 
parecemos la cuadrilla de la muerte. 

Protegidos por la luna 
cogieron prestado un coche, 
me dejaron en mi queli y se borraron 
por las venas de la noche 
-"enróllate y haznos una 
copla guapa de la tuyas"- me gritaron. 

Me devolvieron intacto, 
con un guiño mi dinero, 
la cadena, la cartera y el reloj; 
yo, que siempre cumplo un pacto 
cuando es entre caballeros, 
les tenía que escribir esta canción. 

Hoy venía en el diario 
el careto del más alto, 
no lo había vuelto a ver desde aquel día; 
escapaba del asalto 
al chalé de un millonario 
y en la puerta le esperó la policía. 
Mucha, mucha policía...


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